Resistencia Digital: Por qué la Patagonia y el Sur Global están en peligro por la IA
Resistencia Digital: Por qué la Patagonia y el Sur Global están en peligro por la IA
En un mundo donde cada búsqueda, transacción o movimiento cotidiano queda registrado y procesado, la omnipresencia de los datos dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en un factor determinante del poder político y social. En diálogo con CLACSO TV, Emiliano Treré —investigador italiano, profesor de la Cardiff University (Gales), co-director del Data Justice Lab y co-fundador de la iniciativa Big Data from the South— analizó cómo la fe ciega en el algoritmo oculta dinámicas profundas de vigilancia, manipulación de la opinión pública y un consumo desaforado de recursos naturales.
El recorrido intelectual de Treré sobre la importancia de la Big Data comenzó durante su estancia como investigador en México a inicios de la década de 2010. Allí observó tempranamente cómo tanto los movimientos activistas como los partidos políticos experimentaban con plataformas y bots para alterar la conversación pública y construir “ilusiones de consenso”, adelantándose a escándalos globales como el de Cambridge Analytica, los cuales expusieron la fragilidad de la privacidad y el riesgo de confiar en corporaciones sin escrutinio ciudadano.
Treré cuestionó el quiebre de la narrativa “tecno-optimista” nacida a finales de los noventa, la cual prometía una democratización radical del conocimiento mediante redes horizontales. En contraste, señaló cómo las plataformas contemporáneas terminaron favoreciendo discursos de odio y extremismo debido a algoritmos diseñados para priorizar la monetización del enojo y la polarización, donde figuras como Elon Musk concentran una capacidad unidireccional inédita para amplificar o invisibilizar voces a escala global.
Uno de los ejes más críticos de la entrevista abordó la crisis ecológica asociada al “hambre de computación” que exige la Inteligencia Artificial generativa y la Big Data. Frente a un planeta azotado por incendios e inundaciones récord, la instalación de hiperinfraestructuras computacionales impone un consumo voraz de agua, energía eléctrica y suelo sobre comunidades locales sin consulta ni consentimiento, desplazando las verdaderas prioridades sociales en favor de modelos de negocio extractivos.
Esta avanzada territorial ya muestra un impacto concreto en el Sur Global y en particular en la región patagónica. Tras las crecientes resistencias ciudadanas en España (Aragón), Irlanda y Chile frente a la escasez hídrica y los apagones eléctricos provocados por centros de datos, Argentina aparece como el próximo objetivo de la industria. La Patagonia se perfila como un enclave codiciado por los inversores debido a su clima frío y disponibilidad de recursos, abriendo las puertas a un extractivismo tecnológico sin barreras regulatorias ni beneficios reales para la población.
En el terreno político y cultural, el especialista alertó sobre las corrientes ideológicas de la ultraderecha global que apalancan este desarrollo desenfrenado mediante el negacionismo climático y una mística elitista de refugios privatizados. Frente al mito apocalíptico de una IA al estilo Skynet, Treré enfatizó que la amenaza real es mucho más cotidiana y desgastante: el encarecimiento de servicios básicos, la privatización del agua y la falta de soluciones efectivas para la salud pública o la vivienda.
Finalmente, frente al avance del autoritarismo digital, la entrevista concluye rescatando la urgencia de reorientar el uso de los datos hacia la “justicia social” y la diversidad cultural en lugar del control. Para Treré, la resistencia no pasa por soluciones mágicas sino por un trabajo diario de alfabetización crítica, organización colectiva local e impulso a la soberanía tecnológica que logre frenar la voracidad de las corporaciones y garantizar un futuro habitable.




















